Programación

Recuerdo bien mi primera aproximación a la programación, y no fue causada por otro motivo más que el hambre de lectura. Tenía doce años y había leído todos los libros de la biblioteca municipal que me interesaban. Echando un ojo a las diferentes estanterías llamó mi atención un libro que titulaba: HTML 4.01, el manual completo. En mi cabeza después de leer el tomo sería capaz de hackear google. Dicho y hecho, dos días después entraba a mi navegador favorito - que no recuerdo cuál era -, hacía clic derecho y seleccionaba Inspeccionar elemento. Buscaba la palabra Google en el inspector y la cambiaba por Caca. Joder, pensé, verás cuando lo lea la gente, se va a quedar a cuadros. Llamé a mi padre: padre, padre, mira qué he hecho. ¿Cómo? Se sobresaltó, ¿qué haces, niño? A ver si te vas a meter en algún lío. Mi sonrisa no cabía en el rostro, hasta que refresqué la página. Ostras, ya lo han vuelto a cambiar. Voy a seguir empreñando la multinacional. Volví a escribir tonterías en mi navegador, y así estuve, en una guerra abierta contra Google que duró hasta la noche, porque mi madre me arrancó de la computadora con miedo a que su hijo sufriera un ataque epiléptico.